Cambios en tu cuerpo después del embarazo

Ene 5, 2018

Después de dar a luz a ese hermoso bebé que llevaste en el vientre por 9 largos meses, tu cuerpo comienza a experimentar cambios. Y, por su puesto, no todos resultan ser tan agradables para la mujer.

¿Comienzas a ganar peso corporal? ¿La piel se torna más flácida? ¿El cabello se convierte en un desastre? ¿Dolores vaginales? Sabemos que la maternidad es una de las etapas más bellas de la fémina, pero hay situaciones verdaderamente molestas con las que se debe lidiar.

Pero para que el problema no te agarre desprevenida, es momento de saber cómo empieza a evolucionar el cuerpo humano durante la etapa de postparto. ¿Estás preparada?

  1. El incremento de peso es inevitable:

La mujer tiende a ganar peso durante el embarazo en vista de que diariamente debe ingerir los nutrientes necesarios para mantener su salud y la del bebé intacto. Pero también es normal que después de dar a luz adquieras unos kilos de más sin razón aparente.

¿Por qué? Pues sigues manteniendo el hábito de “comer para dos”, aunque este sistema tampoco es el ideal durante la etapa de gestación. Si ves que después de parir sigues aumentando de peso, no te preocupes; sin embargo, haz lo posible por cambiar los hábitos alimenticios.

  1. La piel se torna más reseca:

Los cambios en la piel también resultan un común denominados. En primera instancia, la resequedad se convierte en un problema; pero también lo serán el enrojecimiento, la seborrea, manchas y el acné.

Aunque la apariencia no resulte agradable a la vista es un asunto al que no hay que prestar mayor atención, pues al fin y al cabo desaparecerá con el paso del tiempo sin dejar rastros.

  1. Cambios notorios en el pecho:

No hay duda de que este puede llegar a ser uno de los cambios que más preocupa a la mujer después del parto. ¿La razón? Empiezan a crecer y a llenarse de leche a medida de que el pequeño se va amamantando; además, se notan hinchados y duelen mucho.

La piel se estira, se descuelga y comienzan a aparecer las primeras estrías. Después de amamantar presentan un tacto vacío. Su apariencia también estará condicionada a la edad de la madre.

  1. La pérdida de cabello puede ser notoria:

La caída del cabello es un proceso normal porque después de dar a luz a tu hermoso bebé las hormonas comienzan la etapa de reajuste. Y sí, en algunos casos es más notorio que otros, pero de cualquier manera no hay razón para intranquilizarse.

Después de unas cuantas semanas, el cabello perdido reaparecerá y volverás a hacer tu vida de forma normal.

  1. Terribles dolores de espalda:

Las molestias en la espalda son habituales. Es que después de parir, los músculos abdominales pierden fuerza, razón por la que toda la tensión queda registrada en la espalda y columna vertebral.

De igual forma, estas zonas del cuerpo ya venían afectadas luego de cargar un peso poco habitual durante mucho tiempo. Lo mejor es ir con el especialista para que aplique el tratamiento más adecuado hasta reducir el impacto.

  1. Flacidez y estrías en el vientre:

Si creías que con el embarazo recuperarías el vientre plano que te caracterizaba en poco tiempo te equivocas. Es, sin duda, uno de los más grandes problemas del postparto; pero ¡tranquila!, ya que afortunadamente es un asunto de estética.

La hinchazón del útero disminuirá con el paso de los meses, pero la flacidez y las estrías serán asunto de largo plazo. Por su puesto, puedes empezar a tratar con cremas, con hidratación, bastante ejercicio y una dieta balanceada.

  1. Piernas y várices inflamadas:

Después del parto verás tus piernas tan hinchadas como durante el período de gestación. ¿Es normal? Por su puesto que lo es, aunque el problema podría acabar en cuestión de semanas con ejercicios de poco impacto, baños y masajes.

Ahora, las várices son otro asunto. Difícilmente pueden desaparecer, pero puedes controlarlas con ejercicio y la reducción de peso corporal.

Después del embarazo tu cuerpo empieza a sufrir ciertos cambios, por lo que, tal vez, entrarás en pánico. Sin embargo, es un proceso natural que deberás afrontar con muchísima responsabilidad.

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